
Me cuesta asumir que ya no siento nada o que siento demasiado poco. Ahora pienso, que me encantaba cuando mi cara se ponía como una sandía abierta bien madura, cuando sentía que mi corazón colisionaba contra mis huesos y parecía que ahí se quedaría incrustado. Mi voz se perdía en mi garganta y las manos me temblaban al sólo verte.
Me visitaste en sueños hace algunas noches... tomaste mi mano con delicadeza dentro de mi bolsillo de una chaqueta imaginaria, recorrimos el puerto y casi me atropellan por tratar de alcanzarte... hasta que alguien irrumpió en la realidad y con un desagradable y trillado sonido despertador me
sacó del sueño.. Sentí cosas muy lindas en aquel momento.. cosas que me gustaría repetir... pero, lamentablemente, en ocasiones... Los Sueños, Sueños Son
No hay comentarios:
Publicar un comentario