
Querida Amiga:
Siento mucho no haberte visto en tanto tiempo. Lamento no haber pensado en tí durante mucho tiempo... Lo siento de verdad.
Es culpa del tiempo, del maldito tiempo... y del espacio también.
Pero quiero darte las gracias por acompañarme tantas noches, responder a mis preguntas de manera breve y sincera, ser la testigo de mis lágrimas, las inspiración de algunos escritos y escuchar y conocer las historias que me creaba noche tras noche.
Sé que aunque ya no te veo, estás presente... cumpliste mis deseos. No te vi hacerlo, pero sé que lo hiciste. Y por eso te lo agradezco.
Un beso muy grande y un abrazo para envolverte con cariño y te pierdas en mi regazo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario