Cansada a más no poder, se tiró en la cama. Los músculos le dolían, los ojos le pesaba... de dolía la mente. Era tarde, madrugada a decir verdad. Un par de horas para dormir... y eso. Otro día lleno de trabajo.
En una ensoñación, sintió como alguien se sentaba a su lado y le tarareaba You´r My en su oído, mientras le arropaba los pies y la envolvía en un dulce y reparador sueño.
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