sábado, 30 de abril de 2011


No soy consciente del tiempo que transcurría, ni del clima que había... ni menos de mi nombre. Pero puedo asegurar, con total confianza, que antes de que mis rodillas tocaran la arena... 5 personas me sostuvieron en el aire, con sus fuertes brazos, sus delicados aromas, secando hábilmente el mar de lágrimas calientes que rodaban por mi rostro... y sus familiares voces coreando...

~Gracias por mantener siempre la
fe ~

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