miércoles, 7 de diciembre de 2011

Ingenua

... Y el corazón se me hace pequeño. ¿Realmente esto era tan etéreo? No quiero creerlo, aunque sé que es verdad. No quiero llorar, pero las lágrimas empiezan a salir. mi cuerpo tiembla y mi garganta se anuda. Esta es una realidad que NO QUIERO asumir, es un sentimiento que nace sin haber sido concebido. Sólo junto mis manos y me arrodillo. El cielo oirá mi plegaria y cumplirá con su voluntad. Todo parece un sueño, pero un mal sueño... un sueño del cual quiero despertar arropada en mi cama, mirar el día soleado y descubrir, inocentemente, que NADA ha cambiado...

No hay comentarios:

Publicar un comentario