domingo, 25 de abril de 2010

When I Look At You...


Camino descalza por el muelle neutral, blanco y tranquilo. Un piano de cola me espera. Mi vestido blanco de gasa de diseño raído, ondula con el viento. Me siento al piano. Las teclas bicolores están frías pero se les puede dar calor...
Estiro mis dedos en el teclado... Cuando te miro... Esquivo sin cesar mis ojos... Miro al cielo y es aburrido... No es como tú...
Las notas empiezan a formarse, incluso el viento se pone más alegre. Hay más ventolera.
Las aguas que estuvieron quietas, forman ondas gracias a los lirios de agua que adornan el paisaje. La maleza acuática también hace lo suyo...
Cuando te miro... me arriesgo... es como tirarse al vacío, sabiendo que hay serpientes y lobos hambrientos de querer jugar una mala pasada... Mi boca crea un mueca de risa, el canta-viento también crea la atmósfera... Me voy a la playa, mentalmente. Haz dejado tus huellas en la arena, pero no puedo seguirlas pues desaparecen o son infinitas o no tienen camino. Sólo recojo los pétalos que en ellas se encuentran y los lanzo al océano. Misteriosas y hermosas olas, que hacen daño y dan alegría, que reciben lágrimas y reciben risas...
Vuelvo al muelle... pero no sola... La canción ya finaliza... Cuando te miro, no te toco, pero ya te siento... A mi lado...
Miro sobre mis hombros... tu mano... tu fina mano pálida y tibia está ahí. Subo la mirada por tus brazos... tela rugosa blanca... Todo tu cuerpo cubierto por ella... Y cuando te miro...
Tus labios como el jugo de la frambuesa... tu piel con divertidas pecas suaves... Tu cabezo satinado y delgado... Y tus ojos, oscuros dorado-acebos. Cuando te miro... Me pierdo en tí... Y no quiero encontrar el camino de vuelta...

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